SAYAGO (Opinión): En recuerdo de Don Basilio
02/12/2005
"Siempre sentí, latí, reí y lloré con vosotros". La sección "Hemeroteca" de este diario del pasado día 18 nos recordaba los actos organizados hace 50 años en honor de don Basilio Sánchez Campano, párroco de Fermoselle con motivo de su traslado a Zamora, recordatorio que aprovecho gustosamente para evocar su insigne figura cincuenta años después. Don Basilio fue párroco de Fermoselle desde 1933 a 1955, año en el que el Excmo, Sr. Obispo de la diócesis, Doctor don Eduardo Martínez González tuvo a bien nombrarle canónigo de la Santa Iglesia Catedral y capellán de las Hermanitas del Asilo de Ancianos, cargos que desempeñó hasta su muerte. Hombre de una gran capacidad intelectual, de extraordinarias cualidades humanas, brillante orador, sacerdote ejemplar y dotado de prestancia y humildad, supo ganarse la simpatía, el respeto y la admiración de todos los fermosellanos hasta límites insospechados. Después de cincuenta años de su marcha todavía se oye la frase: "lo dijo Don Basilio", lo que prueba la seguridad y carisma que infundía su palabra. Su presencia era obligada en todos los actos, se solicitaba su acertado consejo, se buscaba su compañía y todos se granjeaban su amistad porque Don Basilio era una institución en Fermoselle. Lo recuerdo en su actitud orante en el reclinatorio del presbiterio, de trabajo en el despacho parroquial, leyendo su breviario, subiendo empinadas calles con su ya cansado caminar para visitar a los enfermos, recorrer las escuelas, hablando desde el púlpito a los pequeños que asistíamos a la catequesis, llevando el Viático a doña Purita, hablando con la señora Claudia (a) "Rubia" o con doña Consuelo Díez tratando cuestiones del "Corazón de Jesús", sermoneando a Ramiro Maldonado o dando su acostumbrado paseo vespertino en compañía de otros sacerdotes, de don Manuel Borrego, del señor Domingo (a) "Confitero", del señor Manuel (a) "Periodista", de don Juan Bueno o de don Paco Formariz. Y no sólo lo recuerda el que suscribe sino el pueblo entero porque don Basilio fue muy querido en vida, llorado en su muerte y siempre añorado. El día 16 de noviembre de 1955 cesa oficialmente al frente de la parroquia "Nuestra Señora de la Asunción" y el pueblo congregado, su querida grey, le tributa una apoteósica despedida a la que se suman sus íntimos amigos don José María Carrascal (su antecesor y párroco de San Lázaro en Zamora), don Florián (capellán del Clínico) y el prestigioso doctor don Marcelino Martín Luelmo, entre otros. Dirigieron la palabra a los numerosos asistentes el señor Cura ecónomo que lo sustituía, don Jacinto Martín de la Dehesa, el señor Alcalde de la villa, don José Robles Farizo y el propio homenajeado. Se descubrió una placa en su honor colocada en la fachada norte del templo con la siguiente inscripción: "Fermoselle a su inolvidable párroco e hijo adoptivo de esta villa Muy Ilustre Sr. Don Basilio Sánchez Campano. 29-11-1933-14-7-1955". El Ayuntamiento, que con anterioridad y en sesión plenaria, había acordado por unanimidad dicho nombramiento, le hizo entrega de un precioso pergamino (confeccionado por Luis Colino Toledo, creo). Los fuertes aplausos de muchos mezclados con las lágrimas y la emoción contenida del hasta entonces pastor del rebaño, pusieron fin a una fructífera etapa que había durado veintidós años de sagrado ministerio, a lo largo de los cuales administró 2.550 bautizos, 1.408 defunciones y 633 matrimonios. El bueno de don Basilio se despidió con estas palabras: "Siempre sentí, latí, reí y lloré con vosotros". ¿Se puede decir más con menos palabras? En mis años de estudiante en la capital de la provincia y durante algunos de mi profesión visité con cierta frecuencia el domicilio de don Basilio, que estaba en el antiguo edificio de las llamadas cariñosamente "Hermanitas de los Pobres" en la calle de San Pablo y vivía en compañía de sus hermanas Luciana y Epifanía. Guardo con especial cariño la estampa, recordatorio de mi primera comunión y la administración del pan de los Angeles de sus propias manos el día 28 de mayo de 1950. Conservo igualmente dos de sus escritos. Se trata de dos poemas de su puño y letra que en la leyenda figuran las fechas: 33-05-1950 y 18-05-1953. El primero lleva por título "Mensaje de Fermoselle a sus hijos en Portugal" y el segundo es un discurso-brindis con motivo de la inauguración del Abastecimiento de Aguas a la villa y un canto al río Tormes. Pos data: Don Basilio: Estoy seguro que cuando llegue a sus manos esta carta se acordará de mí. En nuestra casa lo hemos recordado siempre.
Inicio | Situación | Heráldica | Sabías qué... | Arte | Rutas | Fiestas | Peñas | Parque Natural | Pesca y Caza | Vegetación y Fauna | Alojamiento | Comercios | Vinos y Aceite | Gastronomía | Leyendas | Noticias | Foro | Enlaces
© Vero 2005